La aguja de coser. Breve historia.

El invento de la aguja de coser ha sido para la Humanidad tan importante com el de la rueda o el fuego (si, ya… ya se que me he pasado) pero seguramente sea igual de antiguo. De hecho, se han llegado a encontrar ejemplares en cuevas del paleolítico, que datan del año 40000 antes de Cristo, concretamente agujas de huesos de reno, colmillos de moras o marfil de mamut.

aguja de coser cuevas de altamiraEn las cuevas de altamira hay uno de los ejemplares con más antiguedad que se conozcan en el mundo: una aguja de punta muy aguda, horadada en el extremo, hecha de hueso de ciervo.

En esa era, se recurría a lo que tenías a mano para confeccionarlas, por lo que podían ser de hueso de ave también. El hecho es que el «funcionamiento» es el mismo de hoy en día, se introducía en la piel que se quería coser mediante una punta precedida por ciertos cortes dentados que aseguraban la penetración en el cuero. De esta manera, el hombre primitivo confeccionó sus capas y mantos que les protegían del frío. El hilo que usaban era fibra vegetal, y también el tendón de ciervos y toros, dando aquellos sastres puntadas alternas, bastante separadas una de otra a modo de toscos hilvanes. Rudimentario pero eficaz, tan eficaz qeu la utilizaron casi sin modificar culturas tan sofisticadas como la egipcia, la griega y la romana, que apenas introdujeron cambios.

Hasta el siglo XIX, la aguja de coser fué el único instrumento para confeccionar tejidos, y algo tan aparentemente simple como ella ha perdurado desde la prehistoria hasta prácticamente nuestros días, en el que la utilizamos  junto a las máquinas de coser pero sin grandes cambios en la idea original. Este es uno de esos inventos que se dicen «nacido en estado de perfección«

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