Los Laxantes

Los Laxantes. Breve Historia

Los Laxantes. Desván de ideas 2015Una de las más antiguas preocupaciones del hombre ha sido siempre cómo hacer frente a un intestino perezoso. Las respuesta es igualmentes antigua:

Los Laxantes.

La Historia de la farmacología muestra que a la naturaleza se le podía ayudar, en contra de quienes opinaban que el estómago y los intestinos eran una parte autónoma del cuerpo que no admitía ingerencias, sino que las digería todas. Teoría ingeniosa, pero errónea.

El primer purgante conocido se fabricó en Mesopotamia de donde lo importaron los egipcios, llegando a ser enormemente popular en aquel Imperio del Nilo. Era un aceite amarillo, extraido de la raíz del ricino. No sólo era un buen laxante, sino que servía también como locción emoliente para la piel. Lo utilizaban igualmente los constructores, ya que facilitaba el deslizamiento de los gigantescos bloques de piedra empleados en la construcción de palacios, templos, pirámides y obeliscos del Egipto faraónico.

Hace tres mil quinientos años, los asisrios elaboraron un laxante extraordinario con el que estaban familiarizados los médicos de la época. Se trataba de un producto «formador de bolos», como el salvado, y otros laxantes salinos, con abundante cantidad de sodio que introducían con agua en el intestino. Así inventaron un laxante estimulante que actuaba sobre la pared intestinal para promover las contracciones que provocan la posterior evacuación. De hecho, el método es el mismo de las lavativas de hoy en día.

En 1905, un farmacéutico húngaro, Max Kiss, tuvo la feliz idea de mezclar el laxante con chocolate, captando el mercado norteamericano, con lo que el ingenioso inventor conoció la fama, la fortuna y la gratitud de millones de pacientes. Su invento fué fruto de la observación. había seguido de cerca cómo los bodegueros de su tierra añadían al vino una substancia, la fenolfatelina que provocaba en los grandes bebedores de su tierra algo más que una estupenda resaca… En ese momento pensó «Es el remedio definitivo», y lo llamó EX-Lax, abreviatura de Excelente laxante consiguiendo que se vendiera por buhoneros y charlatanes primero y en boticas y toda clase de establecimientos después. Su producción llegó a alcanzar la increible cifra de quinientos treinta millones de dosis al año!…

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